La industria petroquímica se acerca a la reinvención

352
Saul Ameliach petroquímica

El futuro de la industria petroquímica está condicionado por los cambios en la demanda del mercado final, la evolución de la dinámica de las materias primas, el exceso de capacidad y la creciente tendencia hacia la sostenibilidad. El Ingeniero Saul Ameliach explicó que tres cuestiones fundamentales podrían ayudar a determinar la trayectoria futura de la industria petroquímica: ¿Cómo están cambiando los mercados finales? y ¿Cómo puede la industria ser más sostenible y circular? ¿Cómo juega la digitalización?

Cambios en los mercados finales

En este sentido, se comprende que la actividad y la producción petroquímica están estrechamente ligadas a los principales mercados finales, como la automoción y la construcción, donde se intensifican las perturbaciones. Por otra parte, se deriva como consecuencia que la globalización, la urbanización y la movilidad  se están ralentizando.

A nivel mundial es probable que las ventas de vehículos y la construcción de viviendas no recuperen los niveles de 2019 hasta después de 2023.  Sin embargo, la producción petroquímica repuntó a finales de 2021 debido a la compensación de la demanda de plásticos utilizados en mercados finales como la electrónica y los envases de consumo.

“Con el cambio de la estructura de la demanda del mercado final, las empresas podrían entrar en flujos de valor asociados a futuros mercados en crecimiento. Pueden hacerlo invirtiendo más en innovación, no sólo en el desarrollo de nuevos productos o tecnologías, sino también en nuevos modelos de negocio.” apunta Saul Ameliach Orta .

En consecuencia parece lógico que los agentes del sector encuentren nuevas oportunidades de crecimiento y extraigan más partido de sus activos y recursos actuales.

Sostenibilidad petroquímica según Saul Ameliach

Existe una mayor concienciación y apoyo de los consumidores a la reducción de las emisiones de carbono. Este cambio en la percepción pública y la preferencia por el consumo sostenible, junto con el impulso político, podría obligar a las empresas petroquímicas a desarrollar nuevos productos y modelos de negocio sostenibles.

Es probable que los gobiernos de todo el mundo sigan restringiendo el uso de plásticos de un solo uso, como bolsas de plástico y pajitas. En respuesta, se espera que los grandes fabricantes de productos de consumo reduzcan la cantidad de polímero utilizado y aumenten el contenido reciclado en los envases.

A este respecto, Saul Ameliach expresa: “Las empresas tienen la oportunidad de abordar todos los aspectos de la economía circular a lo largo del ciclo de vida de un producto, desde su producción y utilización hasta su eliminación.”

Por ejemplo, Shell tiene la intención de reducir la intensidad de carbono de los productos petroquímicos que vende en alrededor de un 30% para 2035 y en un 65% para 2050.

“Esto ofrece a las empresas un importante potencial de crecimiento en dos áreas: pueden ayudar a los clientes a alcanzar sus objetivos de sostenibilidad y ampliar su negocio principal con nuevos modelos de negocio circulares.” apunta Ameliach Orta.

Hacer realidad esta visión puede reportar beneficios económicos sustanciales, incluido un importante ahorro neto de materiales . El valor total de las oportunidades circulares solo en la industria del envasado se estima en 270.000 millones de dólares al año en ahorro de materiales.

Economía circular

La industria ha empezado a tomar medidas para avanzar hacia la economía circular. Un ejemplo de ello es la Alianza para acabar con los residuos plásticos, un consorcio de varias empresas internacionales que tiene como objetivo la producción conjunta de metanol y etanol de origen biológico a partir de residuos municipales, incluidos aquellos que no pueden reciclarse mecánicamente en productos químicos de alta calidad mediante gas de síntesis.

Las empresas petroquímicas pueden aprovechar los grandes cambios del sector como oportunidades y mejorar su ventaja competitiva centrándose en áreas como la reestructuración de la cartera, las fusiones y adquisiciones, la digitalización, la sostenibilidad, la innovación y la estrategia de talento para crear la nueva generación de trabajadores.

Digitalización

El sector puede ser más ágil, innovador y eficiente si acelera sus esfuerzos de digitalización. Ya existen o están en marcha muchas nuevas capacidades digitales que podrían ayudar a construir una relación más íntima con los clientes y los mercados finales. Entre ellas se incluyen:

“Invertir en herramientas digitales como aplicaciones de gestión de ventas para conectar con los clientes de forma virtual y ayudar a mejorar la eficiencia de la fuerza de ventas a través de una gestión eficaz de los proyectos en curso y el seguimiento de los clientes potenciales.” explica Saul Guillermo Ameliach.

De esto se deriva a su vez una serie de acciones que determinan el éxito de una estrategia digital:

  • Crear modelos de detección de la demanda en tiempo real basados en IA para aprovechar las previsiones de mercado y modificar la cartera de aplicaciones.
  • Utilización de análisis avanzados para generar información procesable y profunda sobre datos de primera, segunda y tercera parte para fundamentar las decisiones operativas.
  • Desplegar tecnologías basadas en la nube para impulsar soluciones conectadas.
  • Desarrollar la capacidad de identificar cambios en el panorama industrial mediante tecnologías digitales puede ayudar a las empresas a responder con rapidez y ofrecer una mejor experiencia al cliente.

Futuro de la Industria Petroquímica

A medida que la industria petroquímica avanza hacia el futuro, se espera que el ritmo de cambio acelerado se dispare. El cambio de paradigmas debido a la evolución de las expectativas económicas, sociales, medioambientales y de innovación podría transformar el panorama de la industria. Para prosperar en el futuro, las empresas deben considerar la aplicación de una serie de iniciativas estratégicas específicas en las principales áreas funcionales, como I+D, talento y tecnología.

Centrarse en el corto plazo podría significar que las empresas acaben descuidando las oportunidades a largo plazo, incluida la inversión en innovación, aplicaciones emergentes y adopción de nuevos modelos de negocio que generen un crecimiento sostenido. Parece que ha llegado el momento de que las empresas petroquímicas alteren o sean alteradas.

“Nasar